Las casas prefabricadas arrastran mitos de hace décadas que ya no aplican. Vamos a desmontar los 10 más comunes con datos reales.
Mito 1: «Son de mala calidad»
FALSO. La fabricación industrial permite un control de calidad imposible en obra. Cada panel, soldadura y acabado pasa por inspección. El hormigón curado en fábrica es más resistente que el vertido in situ.
Mito 2: «Duran poco»
FALSO. Hormigón: 100+ años. Acero: 80+. Madera tratada: 50-80. Misma durabilidad o superior a la construcción convencional.
Mito 3: «No se pueden hipotecar»
FALSO. Con cimentación fija y registro de propiedad, los bancos las financian como cualquier vivienda. Ver guía de financiación.
Mito 4: «Son todas iguales»
FALSO. Son 100% personalizables: distribución, acabados, materiales, fachada. Ver catálogo.
Mito 5: «No necesitan permisos»
FALSO. Necesitan los mismos permisos que cualquier vivienda: licencia de obra, proyecto técnico, licencia de primera ocupación. Ver normativa.
Mito 6: «Son frías en invierno»
FALSO. El aislamiento continuo sin puentes térmicos las hace más eficientes que la obra tradicional. Certificación A-B de serie.
Mito 7: «Se las lleva el viento»
FALSO. Una casa de hormigón prefabricado de 80 m² pesa 40-60 toneladas, anclada con cimentación de hormigón armado. No se mueve.
Mito 8: «No se revenden bien»
FALSO. Se revenden como cualquier vivienda, al precio de mercado de la zona. Una prefabricada con certificación A puede valer más que una convencional clase E.
Mito 9: «Son como caravanas»
FALSO. Una casa prefabricada moderna con cimentación es legalmente idéntica a una convencional. Nada que ver con una caravana o mobile home.
Mito 10: «Solo sirven para el campo»
FALSO. Se instalan en cualquier parcela urbana, urbanizable o rural que permita edificación. Ver casas en parcela urbana.
¿Tienes alguna duda? TE LLAMAMOS
Déjanos tus datos y te contactamos en menos de 24 horas.
